Bekia Viajes

Usuario:

Contraseña:

América del Norte / Estados Unidos
 
 
13 AÑOS DESPUÉS

Nueva York inaugura el Museo del 11-S

Las obras han durado diez años y han costado un total de 700 millones de dólares. Víctimas y neoyorquinos critican la explotación comercial del lugar y una entrada que costará 24 euros por persona.
 
Barack Obama junto al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg en el Museo del 11-S

Barack Obama junto al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg en el Museo del 11-S


El miércoles 21 de mayo de 2014 marca un antes y un después en la vida de Nueva York. Este dia se inaugura uno de los museos más esperados por neoyorquinos y turistas: El '9/11 Memorial Museum', un informativo pero a la vez original homenaje a las más de 3.000 víctimas mortales que fallecieron el 11 de septiembre de 2001.

Según los responsables, la exposición guarda el mayor respeto a las víctimas, recordando también el valor y el trabajo de los equipos de seguridad y emergencia, tanto a los que fallecieron como a los heridos y familiares de las víctimas.

Barack Obama presidió la inauguración oficial la semana pasada, un emotivo momento en el que dejó claro el peso de estos atentados en el imaginario colectivo estadounidense. Definió este nuevo espacio como un "lugar sagrado de curación y esperanza", "aquí contamos su historia para que las generaciones venideras nunca los olviden".

Un museo, y en este caso un museo-memorial no debería costar un céntimo para el visitante; al menos es lo que piensan muchas víctimas y neoyorquinos que no guardan su indignación ante el costo por entrada del museo (24 dólares) así como los 700 millones de dólares que ha costado a las arcas públicas, una cifra bastante más alta que la prevista.

Una de las fuentes del Memorial del 11 de Septiembre de 2001

Una de las fuentes del Memorial del 11 de Septiembre de 2001


La polémica de la comercialización


Además de la polémica respecto al gasto y el cobro de entrada muchos familiares critican la falta de respeto y consideración pues para ellos este lugar es como un cementerio, un lugar para el recuerdo fuera de toda comercialización o explotación comercial.

Por otro lado la mayoría de los familiares tampoco ven con agrado que los más de 8000 restos humanos sin identificar sean ubicados en el mismo memorial. Muchos todavía guardan esperanzas de poder enterrar a sus seres queridos y reclaman insistentemente al gobierno que siga con el programa de identificación por ADN y no cierre del todo este amargo capítulo.
Alejandro Iriarte | 20 de Mayo de 2014